
Que poco dura el amor después de los años compartidos sólo nos queda la nada, la insatisfacción que se desplaza sobre mi cama. Tu respiración que era mi arrullo, se ha convertido en los soplos de un viento viejo que me arrastra a un abismo donde la oscuridad llena mis adentros.
El amor se desvanece en nuestros abismos insuperables y caóticos, en las indecisiones de tu mirada que se pliega a mí como la guía de mis noches.
El amor se desvanece en nuestros abismos insuperables y caóticos, en las indecisiones de tu mirada que se pliega a mí como la guía de mis noches.