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21.5.07

Con tu Nombre en mis Labios


Con tu nombre en mis labios
y el te extraño en mis manos,
subí hasta donde cuelga la luna
para ahogar en su espejo
las ganas de saber de ti,
ribeteé en su aureola las horas
donde no estás y grabé con
tinta sangre los amaneceres
que han venido y los
atardeceres llenos de frío.

Guardé en su cara-luna
las perlas que mis ojos formaron
y entretejí en su espalda los
Te Quiero que mi boca no
ha mencionado.

Me quedé arrodillada a su pie
elevando una plegaria en
silencio,
adornada de estrellas mí
cabellera,
y con rayos de luz ante mis
ojos que figuran tu estela,
envolví mi cuerpo que
quiso hacer una oración
intensa por creerte tan cerca.

Lluéveme en tú Mirar


Por ahí se pasea entre la selva,
con ojos soñadores mirando en
lontananza,
creyendo ver en el infinito
lo que en la tierra tiene a mano,
nadie descifra su mirar
sólo aquel que con su bondad
sedujo su corazón
puede ver en ellos
lo que realmente quieren
encontrar.

Ojos de reír fácil
que mecen con ellos
las palabras que le nacen
que ven en el papel en
blanco
las letras que ya
escribió interiormente
y que juegan a llorar
e inundarse,
a evitar calcinarse
pues se disfruta el
amarse.

Ojos que se ven en
otros ojos selváticos,
que se buscaron
y encontraron,
que miran juntos
la vida,
y el transcurrir de
las horas,

apacíguame en tus ojos

candenciosos,

y lluéveme en tu mirar,

vislúmbrame el infinito

con el eterno soñar.