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26.12.06

Dunas


Los cerezos en tu boca marcaron el camino en las dunas,
y al bajar tu blusa las perlas rosáceas de tu pecho
fueron bañadas frente al sol.

Las dunas a nuestro rededor cubrieron nuestro amor
y el canto de sirenas acompañó nuestros cuerpos sonoros
trás el despliegue de ropas que dejaron ver
los cántaros llenos.

Bocas, sexos, manos, aromas entreverados,
uno sólo cuerpo al final,
un sólo amor bajo el cielo azul.

19.12.06

Me Estorban Las Manos


No sé qué hacer con mi manos, ahora me estorban.

No he podido construir con ellas nada a tu lado,
No he podido sostener tu mano y atraerla a mi cuerpo,
No he podido dibujar con ellas tus forma,
No he podido delinear tu boca, ni tus cejas,
No he podido caminar tomada a ti,
No han podido saborear tu rocío
Ni han podido sentir cuando llueven tus ojos.

Mis manos se consumen,
guardan la impotencia, y los sueños que se vacían entre ellas como reloj de arena.

3.12.06

Ayer te Busqué


Ayer te busqué en la calle que me ha visto crecer, cuántos de mis pasos no se han marcado, y cuántas lunas he visto...?Ayer te busqué en la calle, en esta misma donde pequeña jugaba y donde el viento revoloteaba mi cabello.Ayer te busqué en la calle, en esta donde pasean "Los Amorosos", este matrimonio que al pasar de los años se sigue tomando de la mano y se muestran enamorados.Ayer, si, ayer, te busqué en la calle, entre la luz del farol y la oscuridad; donde el viento, otra vez, revoloteaba mi pelo, y me susurraba al oído tu nombre. Cuántas veces no levante mi cara al cielo para tratar de encontrar en ella tu perfil...?Ayer te busqué en la calle, alcance con mis manos un puñado de estrellas y las arrojé entre la noche para tratar de iluminar tu silueta frente a mí, sólo se dibujó una escarcha vacía.Ayer te busqué entre el otoño de mi calle, entre árboles cobrizos, entre el farol iluminado, entre mi corazón desdibujado; te busqué..., te busqué... y me vine a dar cuenta que no te había perdido, que yacías conmigo entre mis pliegues y recovecos.

7.11.06

Tormenta de Sueños



Le amanece en tormenta,
líneas de sueños que no convergen,
despuntar del alba que despereza
la nostalgia.

Tormenta que se avecina,
sol que irradia luz cuando en
el centro es oscuridad.

Misterio del alba y de la vida
que compaginan tu alma y la mía,
sueños crepusculares que
irradian melancolía.

31.10.06

Orquesta


Despliegue de gotas, racimos que caen en desbandada contra mi cristal, repiqueteo de piano in crescendo ante la vista insomne que sólo ve figuras acartonadas.

Gotas sin paracaídas que secuestran mi mente, se enrolan y son unísonos que baten los recuerdos, estallido de trombones dentro y fuera, fagots que mueven las aguas de mis quimeras.

26.10.06

Te Llamo




Te llamo entre la soledad, cuando el silencio no es más silencio dentro mío y el palpitar del corazón rebasa la soledad.
Te llamo entre el crujir de las hojas secas y que roban el silencio, mezcla de melancolía y vida.
Te llamo y el frío que roza mi piel desnuda, se cobija de tu recuerdo, y me guarezco en él y el viento que pasa galopando sobre mi faz me trae el perfume de tu cuerpo, hierbas finas que gocé en el verano de tus brazos.

4.10.06

Clama La Selva


Tengo como única herencia el bosque y los dolores de mi padre.
Si el bosque se destruye sólo quedará el dolor.

Raimundo Silva
Líder de la comunidad de Piquia, Amazonía


Anoche me habló La Selva
y entre su espesa niebla
vislumbré la luna llena
y sentí su clamor.

Escuche los quejidos de
las aves errantes que
no encuentran su lugar.

Los lamentos de las hojas
que crujen desde los árboles.

Escuché al delfín rosado
que con su pillo le llama y
se guarece en el fondo al no
encontrarla.

Oí a lo lejos el rugir del
jaguar herido penetrando
todos los rincones y vi al
interminable río y sus
peces vistosos que hablan
de lo sucedido.

Clama La Selva por la Buena Carmela
de Bolivia y Brasil,
Colombia y Ecuador,
Guayana y Venezuela
y el Perú donde creció
Pulmones del Planeta
que Carmela unió.

Anoche me habló La Selva
y entre su espesa niebla
vislumbré la luna llena
y sentí su clamor.


10.9.06

Dos

Me anochece en tu cuerpo
y se derrama el perfume de tu alforja
que guarda el bello aroma.

Vasija llena que impregna
mis adentros donde
me nacen perlas.

Mujer Gaviota


Soy gaviota entre tus manos
acunas mis alas y
despejas mis nubes.

Mujer Gaviota
hecha bajo tu cielo,
cuna de mis vuelos.

24.7.06

Acacia En Tus Manos



Colibriés danzan en mi pelo
fiesta en nido hacen.

Acacia que despierta
bajo sus alas
derramando perfume de mil
aromas.

Mujer hecha lago
bajo tus manos que
silban en caricias
hilvanadas.

17.7.06

Espera, Esperanza


Más allá del blanco, de la bruma que se levanta, de la espuma que se crea en el mar, del blanco alrededor de tus ojos; está la espera la que no se marchita, la que permanece, la que empuja al mar para mojar tus pies cuando caminas en la orilla, es la espera la que pinta paisajes en el blanco de tus ojos, la que engarza iniciales y crea mil laberintos que llegan hasta ti.
La blanca espera que te aguarda siempre, la que despeina el viento, y se para en la cornisa para verla a lo lejos.
Es la espera, esperanza que envuelve mi cuerpo y me lleva hasta ti.

11.7.06

Te Miro Azul, Infinito Tú


Tiempo transcurrido en azul. Minutero enlazado al vaivén.

Soledad que persigue mi espalda porque no sabe que no estoy sola pues esta conmigo la esperanza.

Horizonte fondo azul que jamás duerme, cortina del agua donde se refleja como el Narciso.

Soy una con el azul, una con el tiempo engarzado que viaja rozando mis pestañas.

Te miro azul, infinito tú.

5.7.06

Grabé Tus Iniciales


Y grabé tus iniciales en la arena bajo el sol fulgurante que quemaba mi cuerpo, donde el viento marino me traía su aroma y a la vez el olor del mar que has desmenuzado frente a mis ojos...

Grabé tus iniciales, grabé mis huellas, casi unidas... la ausencia y la presencia que se complementan, y busqué que no se perdieran, que llegaran hasta ti, que el oleaje que se repetía cada minuto no las mojara...

Hundí mi dedo en la arena... lo pase como si te acariciara, como si mi dedo delineara la forma de tu cara, de tus labios y cuerpo, como si fuera un beso sutil...

14.4.06

Florido Campo Árido


Camino entre soles que se giran al verme pasar,
en campo árido que germina mis pies te buscan,
y con manos en círculos trato de encontrarte.

Zona industrial que no descansa,
girasoles que se yerguen orgullosos
ante la primavera que se asoma.

Humeante humo que te traga y te
esconde de mi vista,
resplandecientes soles ayúdenme
a encontrarle.

22.3.06

Tus Últimas Gotas


… y esas gotas de lluvia no son más que lágrimas de tú adiós Invierno,
quien se aleja despacio, sin prisa por llegar al Sur.

… y esas gotas de lluvia no son más que tus lágrimas Invierno que llegarán a las raíces para ir brotando poco a poco para embellecer nuestra vista.

Inúndame con tus últimas gotas Invierno, y luego deja florecerme y plegar mi cara a la Primavera para verte partir a paso lento.

© Sandra Pulido

16.1.06

El Lienzo Inconcluso



Camino por Hardy Amies otra vez, atrás mi perro que siempre va conmigo aunque no lo desee, el cielo se desploma y los rayos y truenos alumbran mis pasos, realmente no me importa caminar a ciegas o a plena luz del día, conozco cada block con el que esta hecho cada edificio, que árbol deja caer la primera hoja en otoño y cual es el primero en renacer en primavera, sé como corre el agua por las orillas cuando llueve, que esquina se construyó primero y cuantas veces esa misma canción ha permanecido en mi mente como el gusanillo. Sade me despierta y acompaña en mis pasos una y otra vez:

(…)

The DJ's playing the same song
I have so much to do
I have to carry on
I wonder if this grief will ever let me go
I feel like I am the king of sorrow, yeah
The king of sorrow

(…)


Llegaré otra vez al café, recordarás el nombre? Si, The Factory Café. Me sentaré por ahí y esperaré… hoy puede ser ese día en que pudieras llegar y recomenzar lo que dejamos inconcluso.

Recuerdo que mientras trabajaba yo en ese café terminando un cuadro llegaste y de buenas a primeras dijiste que querías un retrato que reflejara más que nada tu interior, no el típico cuadro que retrata la belleza exterior, sino el que al verlo te deje ver una parte de tu vida.

Así que cada día que te pinté me propuse siempre ir más allá y descubrir de a poco como inclinas tu cabeza como buscando algo en tu falda, como el viento mueve tu pelo, y aprendí a traspasar tu piel para imaginar tu vida antes de conocernos, todo eso que conjugó la atmósfera, junto con tu pose tan natural, serena y confiada dirigían mis pinceles..

Al pasar de los días se abrían los corazones y me contabas de tu niñez y adolescencia de como descubriste el amor, que sabes que el amor y el deseo están intimamente unidos, que se alimentan mutuamente; yo al contemplarte así al frente de los rayos del sol, parecías iluminada y llena de sabiduría, me bebía tus palabras y los movimientos de tus labios en cada sorbo de café e iban humedeciendo mis entrañas.

Cuando te decía que no hablaras más para poder pintarte, tu rostro se llenaba de palabras mudas y tus poros y ojos hablaban por si solos.

La hora se desvanecía como un segundo y el cuadro siempre quedaba inconcluso, se nos hizo costumbre dejarlo así y preferir dejar The Factory Café y salir a caminar.

Me señalaste donde vivías y como al despertar podías escuchar los trinos de los pájaros y las campanas de aquella Iglesia que se veía apenas con su cruz en lo alto.

Recuerdas como fue nuestro primer abrazo? Fue en esta misma calle, la que conoce el sonido de mis pasos y guarda el eco de tu risa; al cruzar para llegar al café un camión pasó y nos bañó con el agua acumulada del día anterior, al pasar esto te volteaste hacia mi y te cubriste con mi abrigo, te abracé y pegaste tu cabeza contra mi pecho, y pude oler el perfume de tu pelo y sentir la forma de tu cintura, empezó a llover enseguida y tu feliz como niña levantaste la cabeza echándote a reir, aún puedo ver como resbalaban las gotas por tu rostro y como sin más te estreché fuertemente y me fundí en tu boca, que beso tan cálido y profundo, que suavidad de tus labios y que delicioso el néctar que guardas en ellos. Nos separamos y sacudiste tu cabeza, mientras la llovizna seguía sobre nosotros, tus pequeños cabellos se pegaban a tu rostro y le daban un toque sensual y único.

Caminamos incansables y la noche se volvio nuestra acompañante, la guardiana del amor que exhalaban nuestros cuerpos. Después de recorrer calles que antes no se nos antojaría caminar volvímos a tu apartamento, donde nos amaneció tomados de las manos.

Me despedí de ti y quedamos en vernos en The Factory Café al día siguiente.

Poco antes de la hora señalada caminaba a toda prisa por Hardy Amies, iba tarde, y esta vez mis cosas para seguir pintándote pesaban más que nunca, sólo quería llegar para estrecharte y envolverme en tus ojos.

Te esperé más de una hora, se secó la pintura de mi paleta y el cuadro seguía tapado, entraba y salían comensales, el crepúsculo aparecía y de mi Amore no sabía nada.

Al ir recogiendo mis cosas, entre ellas mi melancolía que caía y subía delante de mi, llegaste, tan feliz y sonriente con brillo de mujer enamorada. No pude más que quedar enmudecido y contemplarte y no escuchar todo lo que decías, sólo retumbaba dentro mío mi corazón y mi sonrisa parecía congelada.

Te abrazaste de pronto a mi, y yo entre toda mi sorpresa te abracé y te dije al oído: te amo!

Tomamos mis cosas y me guiaste hacia tu apartamento, por fin comprendí el por qué de tu tardanza, habías arreglado todo en él para mí, para ti. Cada pétalo sobre el piso, cada vela que guiaba hasta tu recámara. Caminamos juntos por ese aromático lugar y te pusiste frente al espejo, tu vestido de tirantes cayó, y la silueta de tus formas se plasmaba en el espejo. No pude más que acercarme a ti y besar tu cuello y clavícula, tu mano suave acariciaba mi cabeza. Acaricié tus senos y tus puntas erizadas, como si estuvieran orgullosos de ser tocados mientras mi boca se plasmaba en tu espalda, el revuelo de mis manos llego a tu sexo impaciente que se entregó casi al primer contacto, te admiraba al vernos frente al espejo, como tu pelo se movía levemente y como gemías apenas, como pegabas tu boca a mi cuello cuando estallabas en mil fuegos de artificio.
Nos entregamos una y mil veces esa noche, siempre con el mismo apasionamiento y dulzura.


Los días y las noches se volvieron nuestras, los caminos y paisajes tantas veces vistos eran ahora nuevos y el amor lo sentía revolotear.

Cuantas veces te dije que los días en que no nos veíamos el viento era el que me traía tu nombre, el que lo arrastraba una y otra vez hasta mis pies, el que me rozaba la cara y percibía tu beso, y el movimiento que los árboles tenían eran porque bailaban al sentir tu nombre llegar… y recuerdas aquella noche, noche de lluvia de estrellas cuando acampamos en The Palermo Hill, que noche tan clara y hermosa. Como te inventé palabras de amor y como te decía que todas esas estrellas que se dejaban caer traían grabadas nuestras iniciales y un Te Amo, y como las demás que permanecían aún en el techo las deje para que alumbraran nuestro camino… tu sonreías y callabas, te deleitabas al sonido de mi voz y te mostrabas cautiva como si fuera la primera vez que te sentías enamorada, tu cuerpo junto al mío era la cuerda que creaba música en mi interior y hacía creerme el mejor poeta de todos los tiempos.

Un día cálido de octubre emprendiste un viaje de trabajo… me decías que tardarías una semana… la semana pasó como pasó octubre, tus llamadas y cartas se hicieron espaciadas, y notaba en tus trazos lo mucho que te costaba delinear cada letra… te fui a buscar ese invierno, sólo para encontrarme que ya no vivías ahí que te habías marchado sin más…

Regresé a vagabundear por Hardy Amies, a trabajar a The Factory Café y hasta acampé en la oscuridad inmensa de The Palermo Hill muchas noches… la soledad fue permeando mi ser, me sentía desprotegido, débil y avergonzado de mi vaciedad sin poder darme el permiso de enamorarme, sin poder ver más allá de mi dolor.

Aún hoy después de tantos años recorro cada día Hardy Amies en busca de ti. Mis ojos traspasan tu departamento, y crean tu silueta en la ventana. Cuantas veces tus palabras retumban como cascada en mi mente y cada vez que veo tu cuadro inconcluso vuelven a mi tus palabras: “Quiero que mi cuerpo sea tu lienzo, que grabes en él tus palabras de amor para mí”.

Tal vez te reencuentre un día, y podamos retomar las palabras de amor que se quedaron enmudecidas en mi garganta, tal vez podamos un día recrear las últimas horas que pasamos juntos y sin más volver a amarnos, sin explicaciones, sin saber qué fue lo que pasó… y tal vez al día siguiente de compartir los cuerpos podamos terminar el cuadro con el que empezó nuestra historia, si el que sigue ahí, en el caballete aún inconcluso.

Fin…

13.1.06

Deseo


Vaivenes que hacen mis manos al acariciar
tus muslos.

Cuerdas de violines tus costados
donde se tensan mis labios.

El mar de la ducha que
se guarece en tu pelo,
donde mis dedos son delfines que
navegan libres.

El deseo de mis ojos que se percibe
enamorado canta y danza
sobre tu cuerpo
y el alba que nos trae un nuevo
día se hechiza como nosotros
al vernos entrelazados sedientos
aún de hacernos amor.