30.5.08

El Hacedor de Nieve

Hola,
El martes que pasó tuve un ligero accidente con mi zapatilla (recuerden que soy la princesa regiomontana, jajaj, por aquello del cuento de la bella durmiente) y perdí la tapita de mi tacón.
Al salir de la oficina y hacer múltiples actividades extra-laborales, procedí en mi carruaje (llámese en palabras silvestres auto) a ir con el fino caballero zapatero a que reparara mi zapatilla tan especial.
Esperando ahí, llegó un Señor vestido todo de mezclilla, botas y sombrero, le daba un aire a nuestro Presidente Vicente Fox (digo Presidente aún, porque el Señor -no Dios, sino Fox- se sigue llamando así), y empezaron mi fino caballero zapatero y esta persona a charlar, entre otras cosas que si traía nieve, que cómo le fue, etc.Yo que tengo calcado eso de meterse donde no me llaman algunas veces, me involucré en la plática y empecé a cuestionarlo sobre la nieve, lo cual el fino caballero Hacedor de Nieve se dispuso a contarme como era que la hacía.Este fino caballero, me expuso toda la mecánica y para sorpresa mía, me empezó a decir que leyó hace no sè cuantos siglos (ja) un libro donde decía la historia de este tipo de nieve; así que atentos, tanto mi fino zapatero que seguía en la labor de ponerle la tapita a mi hermosa zapatilla, como yo, sentada ahí esperando en un fino (?) y maravilloso trono (llámese en palabras conocidas: mecedora) lo escuchábamos absortos y sonriendo. Nos contó de estos Reyes de la lejana Polonia y de cómo el Rey, a instancias de su antojada Reina, creó la nieve.Yo sorprendida lo veía, sonreía y pensaba en este señor tan sencillo, de apariencia presidencial, limpio, botas y manos fuertes, de todo el secreto que guardaba y si, me sorprendí al saber que él lo había leído en un libro, esto porque sabemos que poca gente lee.Así pues, él terminó de contarnos, mi zapatilla quedó como nueva y entre risas y adioses, le dije, yo, a este Hacedor de Nieve que esperaba verlo en otra ocasión para comprarle un vasito de nieve (cuando llegó ahí ya no traía y sólo nos dejo antojados), él me recomendó la de melón, pero yo fuerte en mis convicciones, le dije que prefería la de limón (ja).Así partí, llevándome mi zapatilla, una historia conmigo y pensando en hacer un cuentito que les dejo a continuación, que no sé si está tan grandioso o no, pero lo que si es que me ha dejado un buen sabor de boca como me pudo haber dejado la nieve de limón. Cariños desde este lado del palacio Regiomontano,







Se le veía pasar de tarde en tarde, en su triciclo y con su campanita llamaba a todos los niños a comprarle nieve, los niños efusivos le pedían de limón o de melón y el Hacedor de Nieve siempre sonriendo les decía: ¡calma, calma que hay para todos!.

Y así, el Hacedor de Nieve despachaba alegremente entre el bullicio pueril.

Una tarde de tantas, sentó a los niños en la banqueta y él sentado en su triciclo multicolor, les empezó a contar como fue que existió la nieve de limón.

Todos atentos y saboreando la nieve, lo veían casi sin parpadear y él con su tono de voz cariñoso seguía diciendo:

"Existía en la lejana Polonia hace cientos y cientos de años unos Reyes, era un gran palacio donde vivían, los jardínes eran extensos y estaban siempre llenísimos de flores, también había algunos pavorreales, perros, gansos y patos.

Habiendo transcurrido un par de años, ya la Reina se encontraba esperando a su
primogénito; una buena tarde le dijo a su Rey que tenía mucho calor y que deseaba algo frío y de sabor.

El Rey le dijo a su Reina: 'mi Reina, yo te prepararé el mejor postre con el que jamás hayas soñado' y apenas terminó de decir esto, cuando el Rey ya estaba enviando a sus lacayos por hielo, azúcar, agua, limones, leche y sal, aún no sabía bien a bien lo que haría, pero fue como una visión lo que le hizo decir aquello.

Paso más de un día tratando de hallar la fórmula perfecta, al cabo dio con azucarar el agua, echarle leche y limones, batir y batir, picar el hielo finamente y luego entre capa y capa ir depositando sal, mover y mover hasta agotarse, para que se mezclara bien y no se pegara.

El pobre Rey ya ni dormir o comer quería por complacer a su Reina se le iban los días.

Muchas horas después, alcanzó a la Reina presuroso, quien paseaba junto a sus perros por el enorme jardín y llamándola eufórico le dijo:

'Mi Reina, he aquí el mejor postre con el que jamás hayas soñado'.

La Reina al probarlo se puso feliz y decía: 'que exquisito sabor, gracias mi Amor'.

Así nació, dijo el Hacedor de Nieve a los niños, la nieve de limón, y nos llegó a nosotros por gente que vino de la lejana Polonia para endulzarnos la boca y el corazón.

Los niños felices reían y él Hacedor de Nieve les dijo: ¿Quieren más?

Y así todos los niños contentos, rieron y bailaron con el cuento".

Y colorín colorado este cuento se ha acabado.

27.5.08

Llévame


Llévame dentro de la luz de tus ojos,
por tú cara de sol,
igual que con la suavidad de tus manos, llévame.

Llévame, al escondite que guarda tu vientre,
el estallido que está aún silente y que despierta
de a poco, llévame.

Temprano al alba, llévame,
al atardecer guárdame.






9.4.08

A Lucía

Mas que una Amiga, una Hermana
I Carry your Heart

I carry your heart with me
(I carry it in my heart)
I'm never without it
(anywhere I go you go, My Dear; and whatever is done by only me is your doing, My Darling)
I fear not fate
(for you are my fate, my sweet)
I want no world
(for beautiful you are my world, my true).
And it's you are whatever a moon has always meant a
and whatever a sun will always sing is you.
Here is the deepest secret nobody knows
(here is the root of the root and the bud of the bud and the sky of the sky of a tree called life;
which grows higher than soul can hope or mind can hide)
and this is the wonder that's keeping the stars apart,
I carry your heart
(I carry it in my heart)

E.E. Cummins


Llevo tu corazón prendido al mío My Dearest,
a través del tiempo he sabido que nuestra
amistad se ha mantenido ligada,
a pesar de las borrascas,
a pesar de los malos entendidos.


Llevo tu corazón prendido al mío My Dearest,
y cualquier dolor tuyo lo hago mío,
porque me puede en el alma,
porque quisiera quitarte todas las piedras del camino.


Llevo tu corazón prendido al mío My Dearest,
porque los años transcurridos me han enseñado a madurar
y saber que la Amistad que forjamos hace tanto
era una verdad.


Llevo tu corazón prendido al mío My Dearest,
porque hemos compartido la alegría del nacimiento de tus hijos
y porque los quiero como si fueran míos.


Llevo tu corazón prendido al mío My Dearest,
porque los años fuera de ti me hicieron valorarte aún más,
porque tu ausencia fue inmensa y porque te necesite cada día.


Llevo tu corazón prendido al mío My Dearest,
y brindo por recontrarte,
por seguir como antes por el mismo camino
y porque llevo tu corazón,
siempre, prendido al mío.


Te Adoro Mi Persona.
Ilustración de July Macuada

19.3.08

Tres Velas


Tres velas y él aquí, somnoliento, a mi lado.

El tic-tac no responde a la premura del tiempo que arrasa en otros conteos.

El viento se ata y desata entre árboles y casas, ruge al paso su cola presurosa y él, duerme, a mi lado, duerme con actitud pueril.

Decantado a la noche que observa melosa el correr del viento y el tic-tac que se detuvo ya a capturar este momento de velas y de ensueños.

10.3.08

Las Alas de la Paloma


Las alas de la paloma en duermevela vigilan bajo el azul celeste,
contrapared aguardan un tiempo nuevo,
la luz nueva que ilumine el camino derruido.






6.3.08

Dos Gotas


Dos gotas casi iguales
indescifrables en su sentir,
separadas por artilugios
que no llegaron a su fin.

Tempestad a bocanadas.

15.2.08

La Aventurita de Wendy



Ayer ella tuvo que salir a dejar a su hijo al
kinder, en el trayecto a su camioneta
se reencontró con esa banqueta quebrada y
se zampó un buen golpe.

Ese día ella estrenaba ropa,
salió muy guapa de su casa sin pensar
que minutos más tarde rodaría por el
suelo, y esa ropa tan bonita se pondría
polvosa.

Aún así y después de lamentarse por
haberse golpeado, ella continuó su
camino, venía rauda y veloz para
llegar a su trabajo, donde otra vez,
claro, se toparía con la otra mujer
más guapa que existe en ella,
Sandra se llama, la mujer flaca,
que tiene un gato y parece que
vive en la luna, la que lee y escribe
como si fuera una loca.


A ella llegó diciéndole Wendy:
¿Adivina qué me pasó?
de muro a muro le habló.
Sandra que desayunaba,
le contestó:
¡te caíste!
Wendy se atacó de risa
y sólo recalcó:
¡Si!
y luego le contó
cómo fue que pasó.

Y así entre risas matutinas
empezó la aventura
y de cómo fue que tropezó,
el día se llenó de alegría
y ambas rieron al ver
su pantalón llenito de
polvo.

El día siguió avanzando,
y ellas aún seguían
recordando de cómo fue
que sucedió que esa mañana Wendy
se cayó.

Y así el 14 de febrero ambas
disfrutaron,
entre regalos,
risas y tropiezos,
amistad y buenos deseos.



-Ilustraciones Mónica Carretero-

Has Sido Tú


Necesito redescubrir el amor
redescubrir que me llevó a amarte,
redescubrir si el brillo aquel que engalanó
tu mirada sigue ahí y alumbra aún mi
paso.

Necesito redescubrir el sabor
de tu boca,
degustarlo de a poco y saborear
el contorno de tus labios,
redescubrir si ellos aún me hacen
vibrar.

Necesito redescubrir tu piel,
acariciar poco a poco
tu contorno,
redescubrir si aún pasa
aquella misma electricidad
que me hacia quebrantar.

Necesito redescubrir el gozo
por tenerte,
redescubrir cada letra que lleva
tu nombre y si éste caminar juntos
me sigue llevando celosamente
hasta el canto de tu puerta.

Redescubrirte entre mis brazos
poco a poco,
ser uno hasta que ya no tenga
duda de que tu eres el amor
descubierto desde hace mucho
tiempo.

24.1.08

Poco


Que poco dura el amor después de los años compartidos sólo nos queda la nada, la insatisfacción que se desplaza sobre mi cama. Tu respiración que era mi arrullo, se ha convertido en los soplos de un viento viejo que me arrastra a un abismo donde la oscuridad llena mis adentros.
El amor se desvanece en nuestros abismos insuperables y caóticos, en las indecisiones de tu mirada que se pliega a mí como la guía de mis noches.




23.1.08

Tu Nombre


Se ha quedado el campo en silencio, los caballos han dejado de pastar y las vacas amamantan timidamente a sus críos, la hoz ha quedado junto al gallinero donde las aves pernoctan una vez más.

Camino por el campo con mis manos rozando el sembradío, la noche hace presa al ambiente.

No se escuchan risas de niños, y las voces de los padres están acalladas, se altera el panorama apenas con el crujir bajo mis pies.

La cigarra ha callado, como ha callado el viento. Las copas de los árboles ni el sembradío, ni mi pelo que tantas veces bailaron con el vaivén del viento se mueven... ahora están inmóviles, ya no danzan meciendo tu nombre.

Te recuerdo al caminar silentemente bajo un ramo de estrellas, donde tu nombre ya no repica más, donde tu nombre está guarecido en otro rincón, donde tu nombre está en paz.

10.1.08

Un beso


Un beso quedará anidando en mi boca
esperando tu regreso.

11.12.07

Me Gritas Mi Ciudad


Me gritas Mi ciudad de los tumultos que te dejan
sola por las noches,
de la neblina que no te deja ver quien te
ronda al amanecer.

Me gritas Mi Ciudad, del cojo tambaleante que se
pega a tus paredes, ebrio perdido que navega de un
lado a otro sin encontrar sus pilares.

Me gritas Mi Ciudad, del cura de la capilla que llama
a misa esperando rescatar del abismo a los jóvenes,
y de las parejas que se resisten a abandonarse
a Dios y seguir sus preceptos,
como no usar condón.

Me gritas Mi Ciudad,
de la mujer que le llueve alrededor,
que quiere pisar fuerte pero se resiste,
de la que captura con su mirada tras el
flequillo que quiere un mundo,
que habla vocablos sabios y maduros,
aunque parezca muchas veces una niña
con vestido nuevo.

Me gritas Mi Ciudad,
del canto del cardenal que lleva un mensaje
escondido para esa amante que se duerme
entre puños desolados, miradas tibias
y besos sin tocar,
mensaje que ni ella sabe quien lo traerá,
pero que espera... espera.

Me gritas Mi Ciudad,
de los brazos del niño que se pierde
cuando ve a su madre,
ese refugio perenne,
fuerte que jamás se quebranta.

Me gritas Mi Ciudad,
del hombre que se abre paso poco a poco,
que es fuerte como bolas de cañón,
pero que también se quebranta
ante la mirada de un pequeño que
le pide cobijo.

Me grita Mi Ciudad,
y yo escucho,
y yo veo,
y yo espero.

30.11.07

Haiku-?


... y con la lluvia
viene el recuerdo.

Ausencia.

21.11.07

Llénate de Mí


Llénate de mí,
de este claro de luna
que entra por mi ventana.

Llénate de mí,
del perfume que desprende mi cuerpo,
de las gaviotas que formo cuando
rozo tu cuerpo.

Llénate de mí,
de la savia que me nace dentro
por tu ir y venir tan cierto.

14.11.07

Desolación


El abandono se cierne sobre mi cuerpo y no soy más nada,
sólo un cuerpo huérfano,
que no le pertenece a nadie.

Vagabundo que va pisando tierras desoladas,
ciudades derruidas que caen con su portentoso
ruido tras mis pies.

Errante de caminos desérticos
donde me confundo con lo grisáceo
del panorama.

Abandono de tu amor que me ha hecho calzar
la carencia de sensaciones, el
mar muerto que se va pegando a mi piel.




Guitarras de Lara


A lo lejos sigue la inmensa carretera
y las guitarras se unen a la noche murmurando:
"Bésame, bésame mucho, como si fuera la última vez…"

Guitarras de Lara que suplican por el
último beso,
el más soñado,
el más esperado;
el beso certero que explote contra los
cuatro vientos y nazcan de ellos las esperanzas.

Gritan las guitarras de Lara por el viaje del amor,
por el último beso tuyo que
imagino me sabe a granada.

31.10.07

Inmensidad




Mais ce qui m'étonne tu saisC'est tout l'éclat de nos baisersTous les désirs, tous les sursautsComme des étoiles sur ta peauComme l'Immensité

Immensité / Céline Dion




El viento otoñal acaricia mi faz
ante la inmensidad de la noche
y me trae a la mente el Palermo,
que imagino durmiendo.

El viejo Palermo donde escuchaba a Céline
y los cellos que se desgajaban,
y vibraban;
recordé ante esta inmensidad
que se abre como la noche
lo bello de tu cuerpo
y de cómo un
día colgaron mis brazos
alrededor de tu cuello.

Cuando fuimos el horizonte lejano,
el capricho de sólo unos años,
las manos engarzadas,
los cuerpos desnudos frente al Mar de la Plata.

Donde fueron inmensidad
tus dos lunas negras,
que me miraban y
desterraban

y me llevaron al exilio
por tu boca morena.

Donde fue inmensidad tu piel recorrida,
el murmullo de tu voz
cuando recién amanecía,
el vasto paisaje de tu cuerpo
y tu cabello luminoso cada
vez que se movía.

Memorias inmensas que me trae un cello,
Céline y el incipiente
Otoño que se sublima
ante tu recuerdo.

9.10.07

Vergel Serrano


En el vergel de tus ojos
transcurre mi alma,
puñado de vida que se
desdobla por tu
silueta serrana.

Camino de errante tu
cuerpo viajero
que bosquejo entre el
mar y el viento
donde el sutil perfume de
tu pelo negro se
pierde en mis adentros.

2.10.07

Partitura


Entre la penumbra me destellas particella,
sostenidos que pasean del mi al fa,
del si al re,
claves de sol que me dibujan
tu corazón in crescendo
como la orquesta en este allegro.

25.9.07

Partida


La hora era la justa,
dejamos la estación,
el vapor avisaba que partíamos a otra ciudad.
El tic-tac de mi reloj se detuvo cuando no llegaste.
Partimos.
Se llenaron de humo mis recuerdos.